Es normal sentirnos estresados cuando tenemos muchas cosas que hacer y el tiempo no es precisamente nuestro mejor aliado. Sin embargo, a veces el problema puede venir de nuestra propia mente, convirtiéndose en una obsesión que afecte nuestra salud y buen ánimo.
¿Alguna vez no les ha pasado que han tenido una idea que da vueltas a su cabeza sin podérsela sacar de ella? Pues de eso trata una obsesión. Es un pensamiento incontrolable y tan fuerte -por lo menos, mientras no recibamos ayuda- que no nos deja vivir tranquilos porque hacemos que todo gire en torno a él.

Ser obsesivos(as) no nos hace locos(as), pero tampoco debemos dejar que las preocupaciones excesivas -y muchas veces, sin razón- dirijan el tiempo y esfuerzo que podríamos utilizar para las cosas que nos gustan y hacen felices. Por ello quiero compartir los consejos que encontré en una interesante web de psicología y que creo nos pueden ayudar a manejarlas hasta sentirnos libres de ellas. A tomar nota:
- Ser obsesivos por decisión propia: Aunque esto suene contradictorio, debemos aceptar y convivir con nuestras obsesiones en vez de obligarnos de dejarlas de lado o analizarlos al mínimo detalle. Al decidir mantener nuestras obsesiones sentiremos que son voluntarias e iremos perdiendo la sensación de que son incontrolables.
- Poner un horario y rutina a las obsesiones: Si sentimos que los pensamientos obsesivos empiezan a invadirnos, dejémoslos para cinco minutos después y cuando llegue ese momento retrasémoslos otros cinco minutos para que no sean tan fuertes. Más tarde podemos escribirlos o grabarlos y hacerlo así todas las veces, de manera que se vayan diluyendo por flojera y que al leerlos/escucharlos nos demos cuenta de los absurdos que son.
- Tener “obsesiones melodiosas” y auto-tranquilizarnos: Cuando una obsesión sea muy fuerte, convirtamos las palabras mentales a una canción y cantémosla con una melodía lo más alegre posible. Así mismo, hablémonos a nosotros(as) mismos(as) con palabras de ánimo y calma, si es posible, haciendo respirando profundamente entre cada frase para relajarnos.
- Afrontar los retos: Muchas cosas que nos obsesiones surgen de no atrevernos a realizar cosas por miedo a equivocarnos y que los demás nos consideren mal. Así que el mejor remedio contra eso es ir hacia adelante y concentrarnos de lleno en aprender. Al ver que somos capaces de hacerle frente a nuestros miedos, sentiremos mayor seguridad y, por ende, nuestra ansiedad y obsesiones disminuirán.
Fuente: Cepvi.com
Imagen: Tran for Top Dollar
Tags Blogalaxia: Teens, Salud Emocional, Obsesiones.
Proponer tu RSS para Últimas Noticias
Otros Reportajes:
Los más comentados:
Simpatizantes de Arpaio lo apoyaron (1)
Lily Allen en la próxima portada de GQ (1)
AP: Estadounidense sospechoso de asesinato se refugia en Argentina (1)
Cindy Crawford de vacaciones en Los Cabos (1)
El Papa acepta uso de preservativos (1)



Estás en:


